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Martes, 16 de julio de 2013
¿COMO AFECTARA EL CRITERIO DE CAJA EN EL IVA A LAS EMPRESAS Y PROFESIONALES? por CANAL ASESOR

Aunque aún está pendiente de publicar la norma, esta cuestión supone ciertos aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de aplicar dicho criterio

¿Cómo afectará el criterio de caja en el IVA a las empresas y a los profesionales?

Albert Mª Ducable
Abogado. Miembro de la AECE y AECA

Personalmente opino que la opción por dicho régimen se trata de una cuestión objetiva, en la que cada quien deberá analizar si le convienen o no acogerse a esta medida. No voy a opinar al respecto sobre la oportunidad o no de esta norma, que ya ha hecho correr ríos de tinta de voces a cual más autorizada. Y sobre la que ya he tenido la oportunidad de pronunciarme en algún debate. Sólo pretendo dar unas pautas para que cada uno analice si le convienen o no, acogerse a esta opción que viene impuesta por Bruselas en aras a  la paulatina homogenización de este Impuesto a las normas comunitarias y que ya se aplica en diversos países de la Comunidad.

A falta de la publicación de la nueva norma en el momento de escribir estas líneas, parece que, a la vista del borrador de lo que será el texto definitivo, los requisitos para acogerse a esta posibilidad de ingresar la cuota del IVA repercutido en el periodo correspondiente al que se cobre la factura correspondiente, estará limitada a los profesionales, empresarios y empresas que no facturen más de dos millones de euros y, evidentemente, no estén acogidos al criterio de caja por el que hubieran optado anteriormente (es el caso de empresarios y profesionales que lo hubieren solicitado -ya que sólo es aplicable para quienes actúen como personas físicas- siempre que no estén obligados a llevar la contabilidad según las normas del Código de Comercio, para los cuales ya existe actualmente esta posibilidad, y que les obliga a estar en ella durante como mínimo tres años una vez optado por ella).

La primera consideración es que quienes se acojan  a esta nueva modalidad deberán comunicarlo a sus clientes, puesto que éstos no van a poder deducirse el IVA que soporten de las facturas de sus proveedores hasta que las paguen. Esto puede hacer que los algunos sujetos pasivos del impuesto opten por otros proveedores que no estén acogidos a este régimen y que les posibiliten deducirse el IVA al recibir la factura, como hacían hasta ahora. Lo que les supone una ventaja financiera y una menor complejidad administrativa.

Quienes opten por este sistema estarán obligados a llevar un sistema más complejo de llevanza de la contabilidad que permita controlar, por un lado el período en que se realizan las ventas y prestaciones de servicios y el período en que éstos se cobran (momento en el que deberán ingresar el IVA repercutido), y por otro, el período en que se realizan las compras y el período en que se pagan (momento en el que podrán deducirse el IVA soportado).

Esto es porque para quienes opten por este sistema, no podrán de deducirse el IVA soportado hasta que no paguen las facturas que lo han generado. De modo que para quienes su cuenta de gastos no es mayormente de facturas con IVA soportado, sino de gastos de personal y otros gastos que no generen el derecho  a la deducción de IVA, puede ser interesante este nuevo régimen; pero para quienes suelen soportar más IVA del que repercuten puede no resultar de interés este sistema. Es, entre otros, el caso de los contribuyentes acogidos al REDEME (Régimen de devolución mensual) que habitualmente declaran mayor IVA soportado que repercutido.

En otras palabras: habrá que ver caso por caso si es interesante acogerse al nuevo sistema o seguir como hasta ahora. No se nos olvide que la Ley del IVA permite, ya a hora, la modificación de la base en los casos en que hayan transcurrido más de seis meses (o un año según los casos) desde la emisión de la factura; bastando, entre otros requisitos, un simple requerimiento notarial, y que la Ley del Impuesto sobre sociedades permite provisionar como fiscalmente deducible el importe de los créditos incobrables trascurridos seis meses desde el vencimiento del derecho de cobro. Y que en virtud del Art. 14 de la ley del IRPF y del 19 del Impuesto sobre sociedades está permitida la imputación temporal de las ventas a plazo; que son las operaciones cuyo cobro total o parcial se produce trascurrido más de un año desde la entrega del bien o servicio.

Rodrigo Cortés
Abogado

Podemos señalar diversas ventajas e inconvenientes.

Como ventaja por supuesto el no tener que ingresar el IVA hasta el efectivo cobro de la factura, lo cual contribuirá a aliviar a nuestras PYMES, que además de soportar la crisis tienen que adelantar impuestos no cobrados al Estado.

Como inconvenientes  podemos destacar varios:

  • La medida solamente será aplicable a micropymes cuya cifra de negocios sea inferior a dos millones de euros y que no tributen por módulos.
  • Existirá un mayor control por la AEAT, ya que además de los libros actuales habrá que llevar un control de cobro de facturas.
  • Los clientes de las empresas que apliquen el criterio de caja no podrán deducirse el IVA hasta que paguen la factura. Ello, además de distorsiones y complejidad contable podría llevar a que estas rechacen contratar con empresarios que sigan criterio de caja.
  • Por último, una vez elegido, habrá que aplicar este criterio durante un mínimo de dos años.
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